El uso de datos conductuales en la educación ya no es una tendencia, es una realidad que impacta directamente en la empleabilidad de los estudiantes. En el webinar global de PDA University “Aprender con datos: el nuevo ADN de la educación”, universidades líderes compartieron cómo están integrando herramientas como el PDA Assessment para guiar a sus alumnos en orientación vocacional, liderazgo y desarrollo profesional.
Moderado por Admin Ramírez (Territory Manager, PDA) y Ana Valera Rubio (Head of People Analytics, PDA), el encuentro abrió con un mensaje contundente: “La educación se transforma cuando integramos datos y propósito. Hoy lo veremos en experiencias reales de universidades que ya están impactando a estudiantes y comunidades“ — Admin Ramírez.
Los testimonios de los ponentes coincidieron en que el perfil conductual de los estudiantes ofrece a universidades y empresas una ventaja estratégica: permite anticipar comportamientos, personalizar el acompañamiento y mejorar la transición al mercado laboral.
A continuación puedes ver el video completo del webinar, con todos los testimonios y casos reales compartidos por los speakers.
Universidades que aplican datos conductuales
El uso de datos conductuales en educación ya está generando impacto real en distintas instituciones alrededor del mundo. En España, por ejemplo, el CEU San Pablo decidió incluir el PDA Assessment en el welcome pack desde el primer día de clases, asegurando que cada estudiante inicie su recorrido con un diagnóstico conductual que sirva de guía. Como señala Ángel Bartolomé, Vicerrector de Estudiantes, “es una herramienta que acompaña a cada estudiante durante toda su carrera y ofrece a tutores y docentes una guía para orientarlos hacia la empleabilidad.”
En Argentina, los casos también muestran enfoques muy diferentes. La Universidad Torcuato Di Tella utiliza el PDA dentro de su Leadership Lab, un espacio donde los alumnos de MBA y posgrado trabajan liderazgo y habilidades blandas. Andrea Nieves, coach ejecutiva, lo resume así: “Usamos el PDA como un mapa para que los estudiantes descubran sus brechas y mejoren la colaboración en grupos.”
Por su parte, la Universidad Nacional de Córdoba lo aplica con una mirada territorial: analiza perfiles conductuales en municipios para diseñar trayectorias académicas alineadas a las necesidades productivas locales. Marcelo Conrero, Prorrector de Desarrollo Territorial, lo define como “educación para la empleabilidad real, en tiempo y territorio.”
En México, el abanico de usos es igual de amplio. Aliat Universidades, con más de 50.000 estudiantes, desarrolló el programa Empléate y Emprende, que conecta perfiles conductuales con vacantes laborales y proyectos de emprendimiento. Como explica Yuriria Mijares, “cada ruta de empleabilidad y emprendimiento está respaldada por el PDA, lo que permite dar pasos seguros hacia el desarrollo profesional.”
Mientras tanto, el Tecnológico de Monterrey lleva la herramienta al mundo corporativo, integrándola en consultorías y programas ejecutivos. Para Cristóbal Gaitán, “más allá de detectar brechas, buscamos acompañar a las organizaciones en descubrir su potencial con datos objetivos.”
Y en Colombia, la Universidad CES utiliza el PDA en los últimos semestres de carrera para preparar a sus estudiantes en la transición hacia prácticas profesionales. En palabras de Wilmer Sánchez, “nos ayuda a predecir comportamientos y a preparar mejor a los estudiantes para insertarse en el mercado laboral.”
Los casos compartidos confirman que el análisis conductual es una ventaja competitiva para universidades y organizaciones que buscan mejorar empleabilidad, liderazgo y retención. En PDA ofrecemos herramientas científicas y probadas que ya están generando impacto en más de 50 países. Si quieres llevar estos beneficios a tu institución, solicita contacto con nuestro equipo.





